Análisis | Resident Evil: The Umbrella Chronicles Virología sobre raíles

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Resident Evil: The Umbrella Chronicles es una especie de resumen de los numerosos acontecimientos que se suceden uno detrás de otro en la saga, además de mostrarnos un capítulo totalmente inédito y de atar algunos cabos sueltos. ¿Qué le ocurrió a Wesker cuando el Tyrant aparentemente acabó con él en la Mansión Spencer? ¿Cómo se abrió paso Rebecca Chambers por la misma mansión hasta que Chris y Jill la encontraron? Estos y varios interrogantes más son respondidos de forma más o menos satisfactoria en este videojuego.

La mayor parte del argumento de este Umbrella Chronicles ya la conocemos más que de sobra. Es un resumen de varios capítulos de la saga; aunque no se ciñe estrictamente a los acontecimientos. Nos narra los hechos de RE: Zero, Resident Evil (aunque por ejemplo en este capítulo Chris y Jill no exploran la mansión por separado sino que lo hacen juntitos, cogiditos de la mano), Resident Evil 3 y un nuevo capítulo inédito que ocurre en unas instalaciones de Umbrella en Rusia en el año 2003. Además, hay varios subcapítulos que narran anécdotas y pequeñas aventurillas de varios personajes, entre ellos Rebecca Chambers, Albert Wesker, Ada Wong o el propio HUNK.

El apartado técnico es bastante vistoso para Nintendo Wii. Los escenarios, llenos de detalle, tienen el nivel visto en el remake de Resident Evil. Los modelados de los personajes principales son bastante buenos. Los modelos de los enemigos y sus animaciones no se quedan atrás. Eso sí, no es oro todo lo que reluce. Algunas texturas son muy pobres y de resolución mejorable.

Hay un buen número de modelados de zombies, lo que hace que haya un aspecto de heterogeneidad entre los enemigos que hace que en ningún momento nos dé la sensación de haber matado al mismo zombi dos veces.Los giros de cámara son asombrosamente realistas y naturales; reforzando la sensación de inmersión del jugador en el juego. Aunque no hubiera estado de más que se hubiese mostrado en pantalla, aunque mínimamente, el cañón del arma que estamos empuñando actualmente; ya que sólo se muestra un punto de mira. Y eso, como que corta el rollo bastante. La inmersión que se consigue con los giros de cámara se resta en parte por esto. Lo comido por lo servido vaya.

Apartado sonoro sobresaliente. La banda sonora, compuesta por Masafumi TakadaJun Fukura, nos deleita con temas bastante cañeros -como el de Wesker- y otros de corte más clásico y lúgubre que han sido extraídos directamente de títulos anteriores de la franquicia, con pequeños arreglos. El doblaje, en completo inglés (hay subtítulos en castellano) no se queda atrás. Los dobladores son los habituales de la franquicia; destacando a DC Douglas en el papel de Albert Wesker. Los efectos sonoros como objetos rompiéndose, disparos, o gemidos guturales de los zombies cumplen su labor con creces.

Este spin-off se diferencia del resto de capítulos de la saga en que es un shooter on-rails, al más puro estilo Virtua CopHouse of the Dead y similares. El control es sencillo, aunque para optimizar la experiencia de juego hemos de asegurarnos de que hemos calibrado correctamente el Wiimote, para tener una respuesta y un apuntado precisos.

Nuestro personaje tiene una barra de salud que decrece con cada impacto recibido. Para curarnos, hemos de hallar hierbas verdes por los escenarios las cuales tendrán un efecto inmediato al recogerlas. Los sprays de primeros auxilios ejercen la función de continue, ya que son usados automáticamente al morir, regenerando nuestra barra de vida.

Las armas, variadas, son distintas entre sí. La básica es la pistola, con munición infinita. El resto tiene munición limitada, aunque podemos encontrar más por los escenarios. Para coger objetos hemos de situar el punto de mira sobre ellos, y pulsar el botón correspondiente.

En ocasiones, ciertos enemigos como arañas y babosas se nos adherirán, por lo que deberemos usar el cuchillo pulsando el botón A del Wiimote y blandiendo el controlador como si fuera un cuchillo real. Asimismo, para recargar deberemos agitar el mando una vez arriba y abajo, imitando dicha acción. Como el género dicta, nosotros somos meros testigos de a dónde se dirige nuestro personaje. Esto es; nosotros no nos «movemos», simplemente movemos el punto de mira del arma que empuña el personaje que controlamos mientras este avanza.

Los escenarios cuentan con un elevado número de elementos que se pueden destruir, haciendo que descubramos objetos ocultos como munición, armas, objetos de sanación o incluso archivos ocultos que luego se pueden consultar.

Mientras avanzamos por los escenarios nos enfrentamos a los enemigos clásicos de la saga. No faltan a la cita engendros y armas bio-orgánicas varias, como por ejemplo los clásicos zombies, hunters, cuervos, murciélagos y demás portadores del Virus-T.

Cuando un zombi nos agarra, tenemos un movimiento especial para zafarnos de él, zarandeando el mando de Wii. También hay varios Quick Time Events bastante sencillitos en según qué cinemáticas. No faltan a la cita tampoco los monstruosos jefes finales como el Tyrant-001, el escorpión gigante del Ecliptic Express, la planta 42… vamos, que hay un festivalote de B.O.W.s bien curioso.

Para derrotarlos hemos de observar sus rutinas de ataque y actuar en consecuencia para alzarnos victoriosos en dichos enfrentamientos. Al final de cada nivel se nos puntúa, en función de factores diversos como por ejemplo el número de objetos que hemos destruido, el número de impactos que le hemos realizado a los enemigos o el tiempo que hemos tardado. Se nos otorga una cantidad variable de estrellas dependiendo de nuestra actuación. Dichas estrellas son usadas para mejorar las numerosas armas que hay en el juego, desde escopetas hasta mágnums o lanzacohetes.

The Umbrella Chronicles es bastante largo para ser un shooter on-rails, ya que su duración se sitúa alrededor de las ocho horas de juego. Aunque siempre podemos repetir los escenarios en los tres niveles de dificultad que hay, para intentar mejorar nuestra propia puntuación y encontrar los coleccionables ocultos. La aventura se puede disfrutar en modo cooperativo para dos jugadores, compartiendo ambos barra de salud para balancear el gameplay.

Dichos coleccionables son dossieres sobre los personajes y enemigos, así de otros datos de interés sobre la saga; y que conforman una enciclopedia bastante completa que arroja luz y deja muchísimos cabos anteriormente sueltos bien atados.

Los fans más recalcitrantes pueden ver con malos ojos que no se hayan respetado estrictamente ciertas partes del argumento, como por ejemplo que Chris y Jill exploren la mansión Spencer juntos cuando en el RE original lo hacían por separado. El modo cooperativo es muy adictivo y divertido, y nos ofrece muy buenos momentos en compañía de un colega. De lo mejorcito de la consola, perfecto para amenizar fiestas o simplemente pasárselo bien con otra persona.

Resident Evil: The Umbrella Chronicles es un muy buen juego de la saga, cuya mecánica de shooter le sienta bastante bien. Los movimientos de cámara, muy fluidos y naturales, así como el control de Wii hacen que la inmersión sea prácticamente total. Compra obligada para los fans de la saga y del género.

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